El Hotel Don Diego refleja el abandono en Santiago, donde, pese a los esfuerzos del ayuntamiento por embellecer la ciudad, aún hay edificios, locales y casas victorianas en ruinas, solares llenos de basura y maleza, y lugares abandonados como el hotel Mercedes y el museo Tomás Morel; estas áreas descuidadas sirven de refugio para antisociales y personas con problemas mentales, mientras que, aunque existe una ley que obliga a mantener limpios estos espacios, no se cumple, situación que Fernando Rosa calificó como una vergüenza para los santiagueros.
La Zona es Propensa a inundaciones frecuentes durante las lluvias fuertes (típico por su nombre y ubicación baja cerca de cañadas y el Yaque), lo que genera acumulación de agua, problemas de drenaje y riesgos estructurales. Tiene mala reputación por delincuencia, con menciones recurrentes a inseguridad y violencia en el sector.
Este terreno descuidado afecta la imagen de la comunidad y puede convertirse en un foco de basura, plagas e inseguridad. Además, limita el aprovechamiento del espacio para actividades útiles. Para mejorarlo, se puede realizar una limpieza general, sembrar áreas verdes, pintar murales y convertirlo en un espacio comunitario más seguro y agradable para todos.
Instalando paneles solares en terrenos y edificios abandonados de Santiago, transformándolos en fuentes de energía limpia y renovable para la comunidad.
Utilizando herramientas tecnológicas para identificar y mapear los espacios con mayor potencial de transformación dentro de la ciudad de Santiago.
Involucrando a los ciudadanos y autoridades locales en el proceso de revitalización, asegurando que los beneficios lleguen a toda la comunidad.
Construyendo infraestructuras resilientes y sostenibles que reduzcan el impacto ambiental y mejoren la calidad de vida de los habitantes de Santiago.
Aplicando tecnologías modernas de energía renovable para demostrar que la innovación puede surgir desde las necesidades locales y los recursos subutilizados.
Recuperando zonas degradadas de la ciudad para convertirlas en espacios productivos, seguros y modernos, alineados con la Agenda 2030 de la ONU.